Para profesionales
Amplía tu capacidad de cuidado.
María actúa como un miembro más de tu equipo. Compañía telefónica personalizada que mejora el bienestar de tus usuarios y genera valor real para tu servicio.
Cuidado a domicilio y teleasistencia
Completa tu servicio con
prevención y acompañamiento
Acompañamiento diario entre visitas
María conversa con cada persona todos los días y genera un resumen de bienestar: cómo se encuentra, su estado de ánimo y cualquier señal que requiera atención. Seguimiento continuo entre visitas, sin necesidad de ampliar equipo.
Detección antes de que pulsen el botón
María identifica señales que pasan desapercibidas en el día a día: un malestar que no menciona, un cambio de ánimo sostenido, una rutina que se rompe. Las alertas llegan a vuestro equipo, que decide cuándo y cómo intervenir.
En marcha en días, no en meses
Solo necesitáis nombre, teléfono y horario preferido. Sin integración técnica para empezar, sin dispositivos nuevos. María llama al teléfono de siempre y vosotros recibís la información en un panel de control o vía API.
Funciona porque no necesita nada nuevo
María usa el teléfono de toda la vida. Sin pantallas, sin apps, sin formación para el usuario. Se incorpora a su rutina sin esfuerzo y complementa vuestro servicio desde el primer día.
Residencias
Una conversación personalizada
para cada residente.
Cada día.
Una actividad más sin ampliar plantilla
Entre talleres, comidas y rutinas hay momentos en los que una conversación marcaría la diferencia. María los cubre con charla personalizada que estimula y acompaña. Vuestro equipo se centra en lo que solo ellos saben hacer.
Cada residente, cada día, de un vistazo
Resumen diario con estado emocional, temas tratados y señales que requieren atención. El equipo asistencial tiene una foto clara de cada persona sin añadir carga a su jornada.
Estimulación cognitiva dentro de la conversación
Más de 50 ejercicios diseñados por profesionales de salud mental que forman parte natural de la charla. El residente mantiene la mente activa sin sentir que le están evaluando.
Se adapta a cómo trabajáis, no al revés
María llama al teléfono de la habitación o al móvil del residente, en los horarios que mejor encajen con vuestra rutina. Sin dispositivos nuevos, sin formación al equipo. Compatible con los sistemas que ya usáis.